Descartan que terapia de quelación sea tratamiento eficaz para autismo

México, 28 de marzo/Notimex. Jay L. Hoecker, miembro emérito del Departamento de Medicina Pediátrica y Adolescente de Mayo Clinic, refirió que no existe evidencia científica de que la terapia de quelación sea un tratamiento eficaz para el autismo, y advirtió que puede ser peligrosa.

El experto destacó que aún no hay cura para este padecimiento, que ahora se denomina trastorno del espectro autista en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5 más reciente, publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se conmemora el 02 de abril, mencionó que algunos médicos y padres han considerado esta terapia como la cura a este problema de salud bajo la creencia de que la causa del autismo es la exposición al mercurio, por ejemplo, debido a las vacunas de la infancia.

La quelación es un procedimiento en el que se inyectan o se toman vía oral, sustancias que agrupa a los metales que hay en el cuerpo para después excretarlos, entre ellos, el mercurio.

Sin embargo, al no haber evidencia de que exista un vínculo entre la exposición al mercurio y el autismo, se somete a los menores a un riesgo que puede causarles daño renal potencialmente mortal, precisó el especialista.

“Siempre es recomendable consultar con el médico de cabecera en caso de que esté considerando la posibilidad de usar un tratamiento alternativo para un trastorno del espectro autista, para identificar las opciones de tratamiento y los recursos locales que brindan apoyo, o bien derivarle a un profesional médico que pueda hacerlo”, agregó.

El tema de la exposición a agentes tóxicos ambientales -como el mercurio, el plomo y muchas otras toxinas más- y la relación con el trastorno del espectro autista es complejo, y la calidad de los estudios varía considerablemente.

Jay L. Hoecker explicó que el trastorno del espectro autista es una enfermedad relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras personas, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación, además de que comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos.

Un niño o un adulto con trastorno del espectro autista puede presentar cualquiera de los siguientes signos: no responde a su nombre o, en ocasiones, parece no escucharte, se resiste a los abrazos y las caricias, pues prefiere jugar solo y se abstrae en su propio mundo.

No suele hacer contacto visual y carece de expresión facial, no habla o lo hace tardíamente, pierde la capacidad que tenía para decir palabras u oraciones, no mantiene ni inicia una conversación, o únicamente lo hace para pedir algo.

Habla con tono o ritmo anormal utilizando voz cantarina o hablando como robot, realiza movimientos repetitivos, como balancearse, girar o aletear con las manos, realiza actividades que podrían causarle daño, como morderse o golpearse la cabeza y desarrolla rutinas o rituales específicos y se altera con el mínimo cambio, entre otros.

Responsive image
0:00
0:00