Escritor expone en texto abandono de niños a manos de la tecnología

Manuel Bello Hernández. (Corresponsal). México, 08 de noviembre/Notimex. Un libro divertido sobre un tema aterrador, que es el abandono de los niños a manos de la tecnología, así es La nana electrónica, que Jaime Alfonso Sandoval llevará el próximo 10 de noviembre a la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij).

El texto cuenta la historia de un niño cuyos padres siempre están trabajando en inventos, y de pronto él se enferma, provocando que sus papás suplan su presencia con tecnología, inventando todas las cosas que estén a su alcance para que su pequeño se sienta mejor, pero no por medio del contacto humano, sino tecnológico.

De acuerdo con el autor, en la actualidad los niños están pegados a las tabletas, la televisión y las computadoras, “y el libro pone al extremo qué sucedería si una niña o un niño termina tan aislado, que la tecnología acaba por absorberlo.

“Es un libro que nos dice que la tecnología es una gran herramienta, pero hasta dónde también se convierte en un muro que impide las relaciones humanas. De tal modo que en lugar de reír y jugar con él, le inventan un suéter que le haga cosquillas, comienza a sufrir y a sufrir hasta que llega la nana electrónica (una tablet) y dice que este ‘niño está solo y por lo tanto es mío’.

“Se autobaja una aplicación para ser mamá y de manera automática adopta al pequeño”, explicó Sandoval, para quien el texto es una llamada de atención a los padres sobre el cuidado y la atención a los pequeños.

En la historia publicada por Norma se dice que los papás de “Martín” eran personas muy ocupadas: trabajaban todo el día y, a veces, toda la noche; eran inventores, dueños de la compañía Ideas Útiles. “Martín” a simple vista era un niño bastante normal; vivía en una gran casa, muy bonita, aunque como sus papás trabajaban tanto, siempre estaba solo.

De pronto, una mañana de escuela “Martín” no pudo levantarse de la cama, sentía como si tuviera una piedra enorme encima, no tenía fuerzas para nada; sus padres lo llevan al doctor para que lo revise y es a partir de ahí que comienza a dar recomendaciones para solucionar su tristeza.

Los papás inventarán una serie de equipos para compensar las carencias que ellos mismos son incapaces de proporcionar: la apachomática, el suéter jocoso y la nana electrónica.

Y es que para el autor, los libros que él presentará en la Filij “son llamados de atención, focos rojos que no sabemos a dónde irán, hablando de nuestros hijos, pero puede ser algo muy preocupante si no sabemos a dónde van”.

Sobre el porqué del título de la publicación, Sandoval refirió que “cuando era niño nos decían que la nana electrónica era la televisión, y se criticaba a los padres porque salían a trabajar, y al final, quien nos terminaba educando, era la televisión’.

“Ahora la tecnología se hace más introducida y los pequeños tienen otras ofertas como los juegos, pero si nadie pone un límite, veremos en los niños el futuro que les construimos”, indicó.

Si bien La nana electrónica ofrece una historia entretenida, de fantasía de alguien que inventa muchas cosas, “en el fondo la historia tiene un llamado de atención para los padres, que creen que con la tecnología van a suplir otras cosas tan básicas como el contacto humano”.

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