Reducen impacto ambiental con nuevo método que degrada residuos de piña

México., 07 de mayo/Notimex. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia desarrollaron un tratamiento con levadura y melaza que logra degradar naturalmente los residuos de piña.

Esta metodología la desarrolló el científico Diego Giraldo, para aprovechar los residuos del cultivo de piña y reducir la quema o la remoción con tractor, informó en un comunicado de la institución.

La institución educativa da a conocer los resultados de esta investigación que se realizó en el municipio de Restrepo, Valle del Cauca, Colombia, donde se generan cerca de 75 mil toneladas de residuos de piña cada año.

Giradlo explicó que la piña tiene dos ciclos productivos, después de los cuales generalmente se remueve todo el material vegetal con tractor para empezar a plantar de nuevo, de esa forma se va degradando la capa arable y se pierde la fertilidad del suelo.

Por ello, el primer paso que propone es retirar manualmente los residuos de la planta, para después triturar el material recogido para convertirlo en composta o abono orgánico, añadió.

“Muchos agricultores realizan quemas físicas o químicas para deshacerse de los residuos, lo que afecta la microfauna del suelo; la idea es evitar este daño reutilizando el material para aportarle nutrientes al cultivo”, aseguró el ingeniero agrónomo.

Con el propósito de tener el compostaje más eficaz y rentable, el investigador dijo que se compararon cuatro tratamientos diferentes: en el primero se mezclaron los residuos con levadura, en el segundo con melaza, en el tercero con levadura y melaza, y en el último sólo con agua.

Cada tratamiento contaba con cuatro unidades experimentales, para un total de 16, las cuales permanecieron cubiertas en invernadero para contrastar su evolución en un escenario de condiciones ambientales controladas, apuntó.

Señaló que el tratamiento con melaza y levadura mostró los mejores resultados, al reducir en un 67 por ciento el tiempo de degradación natural, para alcanzar un índice satisfactorio en sólo cuatro meses. Esto, agregó, facilita su aprovechamiento para el cultivo.

De esta manera, precisó que el último paso es la aplicación del composta obtenido en el área sembrada.

Giraldo mencionó que con esta metodología se reducirán costos, en la medida en que mejora la productividad del cultivo y reduce la dependencia hacia los fertilizantes.

“Cada vez que volvían a cultivar la piña, los agricultores de Restrepo llegaban incluso a duplicar la cantidad de fertilizantes que empleaban sin tener en cuenta que la planta tiene nutrientes en sus hojas, en sus tallos y en el mismo fruto que no fue cosechado, los cuales pueden aportar al suelo para mejorar el rendimiento”, aseveró.

Expuso que esta técnica permite que el propio agricultor minimice la erosión al reutilizar los residuos y evite métodos de gran impacto en el suelo.

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