Retratan valores de Mugaritz en documental filosófico ‘Campo a través’

Adela Mac Swiney González (Especial) Madrid, 02 octubre/Notimex. La compañía de teatro española transgresoraLa Fura dels Baus se unió a Mugaritz, el sexto mejor restaurante del mundo con dos estrellas Michelin, para retratar en el documental Campo a través. Mugaritz, intuyendo un camino”, el ADN, las claves, los valores del mismo, grabando las cuatro estaciones del año.

Campo a través se presentó dentro de la sección Culinary Zinema del 63 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, norte de España, que concluyó el 26 de septiembre pasado.

Para el chef, se trata de un documental concebido para acercarse más a la gente, “que vieran que nosotros somos gente sencilla, normal, con más o menos talento, pero no especialmente con capacidades destacadas por encima de las que puede tener cualquiera, pero que por el hecho de estar trabajando en un proyecto, todo se aúna”.

Pep Gatell, director artístico de La Fura dels Baus, que se define a sí misma como una compañía de excentricidad, innovación, adaptación, ritmo, evolución y transgresión, señaló que llegar a Campo a través fue parte de un proceso que empezó hace cinco o seis años cuando fueron a buscar a Andoni Luis Aduriz, al frente de Mugaritz, “para que nos hiciera un banquete caníbal”.

En entrevista con Notimex, anotó que “La Fura tenía muy mal currículum a la hora de dar de comer a la gente, porque había destrozado muchas vacas y repartido vísceras con el público, y dijimos que con ese currículum será dificilísimo que la gente coma algo de nuestra mano”.

“Quisimos encontrar a un buen cocinero, más que cocinero un gastrónomo, que entendiera todo el aparato escénico que hay detrás y conectamos con Andoni. El primer día nos pusimos muy de acuerdo, fue muy fácil, y a partir de allí han ido ocurriendo más cosas”, sostuvo.

Explicó que en workshops con el equipo de Mugaritz, “los hemos preparado como si vinieran a hacer una obra para nosotros, haciendo los mismos ejercicios que pudieran hacer los actores, los hemos llenado de barro, se han puesto rebozados unos encima de otros, creando situaciones que en la cocina no hubieran tenido y nuevas relaciones entre ellos”.

Ante ello, surgió la idea, junto con el chef, de hacer un documental hablando de creatividad o del motor que genera todo esto que es Mugaritz, “y supongo que por la relación de estos cinco años, ya nos conocíamos mucho, y hay muchos paralelismos entre nosotros, por lo que hacer este documental ha sido fácil, nos lo han puesto muy fácil”.

Gatell detalló que estuvieron grabando las cuatro estaciones, “y nos dimos cuenta de que dejando una cámara ahí, se encontraban muchas más cosas que haciendo entrevistas”.

“Teníamos muchísimo material y lo más difícil ha sido escoger, todo valía la pena pero hemos ido escogiendo las perlas que nos han parecido que para el documental sintetizaban, expresaban, algunos de sus valores, algunas de sus reflexiones, dudas y sacrificios”.

Para el documental se detectaron palabras clave y se hicieron nueve capítulos con las palabras que más usaban, las ideas de las que parte su obra, qué significa para el equipo alcanzar la excelencia y el éxito, cómo se sufre y disfruta, en definitiva, cómo se crea y se destruye Mugaritz constantemente.

Para Andoni Luis Aduriz, el proyecto ha estado lleno de retos y lleno de ilusiones, pues “nosotros estábamos con muchas ganas de que se hiciera algo sobre Mugaritz, que fuera más allá de lo obvio”.

Aseveró: “nosotros, desafortunadamente, no llegamos a la gente como nos gustaría llegar, solamente llegamos desde esa imagen superficial que te da el saber que eres uno de los mejores restaurantes del mundo o como un cocinero destacado”.

“Esto nos hacía coger mucha distancia sobre la gente, sobre todo con la gente que está cocinando y que le gusta mucho lo que hacemos, esto nos preocupaba y teníamos la sensación de que o haces grande a la gente o la haces pequeña, al parecer nosotros inaccesibles”.

Sobre los temas del documental, apuntó que “estamos hablando de compromiso, de un ecosistema, es decir de un entorno que por el hecho de ser de una forma determinada estimula una serie de capacidades en la gente, y les extrae la sensibilidad, les extrae la creatividad, les extrae la conciencia crítica”.

Añadió que “consigue sacar de ellos el compromiso, y sobre todo se entiende y se ve muy bien que la gente siente el proyecto como si fuera propio, que no es un proyecto de una persona, que lo están haciendo ellos, más o menos, todos esos atributos se ven muy bien”.

Para Andoni Luis Aduriz, además, todo esto se ve en un ejercicio de sinceridad, de libertad, porque la gente también habla de sufrimiento.

Expresó que “muchas veces parece que las partes oscuras, las duras, hay que ocultarlas, que esto se hace débil, y en este proyecto se ve muy claro que la gente trabaja en algo fantástico, pero no está exenta de arrastrar consigo algo que es consustancial a la creatividad, o como cuando tu te lanzas campo a través”.

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