Etiquetas: Dispositivos


Ingenieros trabajan en sensor comestible para controlar la salud humana

Roma., 14 de febrero/Notimex. Los avances en la medicina en ocasiones suelen ser lentos por los intensos experimentos y pruebas que se deben realizar antes de ser aprobados, pero ahora en un futuro cercano las calcomanías electrónicas comestibles podrán ayudar a controlar la salud.

Un grupo de ingenieros desarrollaron una tecnología que permite imprimir dispositivos electrónicos biocompatibles en una impresora de inyección de tinta y aplicarlos a medicamentos o alimentos como si fuera un tatuaje de transferencia de agua.

Ingenieros dirigidos por Giorgio Bonacchini, del Instituto Italiano de Tecnología han desarrollado un dispositivo que permite crear sensores flexibles y seguros para las personas, que se pueden aplicar directamente a las cápsulas médicas o incluso a los alimentos, señala MIT Technology Review.

La idea es crear sensores a partir de varias capas y lo mostraron usando el ejemplo de transistores de efecto de campo flexible.

La base de este dispositivo es una película de etilcelulosa, conocida como aditivo alimentario E462. En él, una impresora de inyección de tinta imprime el canal y la fuente de nanopartículas de plata, que luego se sinterizan directamente sobre la película, y el canal del transistor consiste en un polímero semiconductor.

Esta capa se recubre nuevamente con una película de etilcelulosa, sobre la que se aplica un obturador fabricado con las mismas nanopartículas.

Para que los dispositivos se puedan aplicar fácilmente a otros objetos, se usó papel para tatuajes de transferencia. Esta se adjunta a la película de etilcelulosa con una capa de almidón antes de la impresión de los componentes electrónicos. Después de crear la película-sensor, esta se coloca sobre el objeto, se moja y se despega la capa de papel.

Los investigadores probaron esta técnica pegando una película con transistores en una cápsula de gelatina para medicinas.

Este tipo de circuitos también permitirían monitorizar el estado de maduración de una fruta y determinar si los productos perecederos todavía son comestibles. También podrían servir para administrar fármacos a pacientes, en circunstancias específicas, y participar en labores de ensayos clínicos dentro del tracto digestivo.

Uno de puntos a trabajar es el de las baterías comestibles que podrían proporcionar la energía para este tipo de circuitos. También harán falta ensayos clínicos para garantizar la biocompatibilidad.

Responsive image
0:00
0:00

Según estudio, 1 de cada 4 usuarios tiene fantasías sexuales con sus asistentes de voz

  • Los usuarios atraídos por Siri, Alexa y Home, en su mayoría son jóvenes
  • El 37 % de los usuarios dijo que 'ama tanto a su asistente que quisiera que fuera una persona real'

Redacción/en Contacto Digital, 19 de abril de 2017. Mindshare, una compañía de marketing con sede en Reino Unido, reveló los resultados de una investigación sobre cómo las personas perciben las tecnologías de inteligencia artificial como Siri de Apple, Alexa de Amazon y Home de Google.

La investigación arrojó que 26 por ciento de los usuarios reconoció que tenía fantasías sexuales con la voz de sus ‘asistentes personales inteligentes’ y un 37 por ciento dijo que “ama tanto a su asistente de voz que quisiera que fuera una persona real”.

Los usuarios que son atraídos por Siri, Alexa y Home, en su mayoría son jóvenes, de sexo masculino y con buena situación económica.

Responsive image
0:00
0:00

Investigadores llaman ‘heroína digital’ a dispositivos tecnológicos

Dispositivos_móvilesRedacción/en Contacto Digital, 04 de enero de 2017. Según ciertos investigadores la Internet, los videojuegos, los mensajes de los smartphones y próximamente la realidad virtual son un arsenal de estímulos que pueden compararse con drogas “duras”, porque estimulan áreas neurales de recompensa (el circuito de dopamina), como las drogas, pero también porque al igual que algunas drogas proveen una especie de entretenimiento inmersivo que puede ser adictivo.

De acuerdo con el doctor Nicholas Kardaras, director de una importante clínica de rehabilitación en Estados Unidos y profesor de medicina en el centro Stony Brook Medicine, el “tiempo de pantalla” esta correlacionado con comportamientos adictivos entre los niños y adolescentes y esta adicción no es más fácil de tratar que la misma heroína. Kardaras es el autor de un nuevo libro, Glow Kids, en el que analiza este preocupante fenómeno.

Según reportes de la Academia Americana de Pediatras, los niños de entre ocho y 10 años pasan ocho horas al día con diferentes medios digitales y los adolescentes pasan 11. Uno de cada tres niños empieza a usar tabletas o smartphones antes de que pueda hablar, y datos de la doctora Kimberly Young sugieren que en Estados Unidos el 18 por ciento de los usuarios de Internet de edad universitaria sufre de adicción a la tecnología.

Tal vez los términos “heroína digital” o “cocaína electrónica”, usados por el doctor Peter Whybrow, son un poco fuertes, porque pasar 11 horas frente a una pantalla no es exactamente igual para el cerebro que inyectarse heroína, pero si tomamos en cuenta la cantidad de personas que están volviéndose adictas a este “fármaco digital” es entendible que suenen las alarmas.

Kardaras plantea que en algunos casos es necesario realizar una dieta sin “tiempo de pantalla” para que los sistemas nerviosos hiperestimulados se puedan restablecer.

Con información de Pijamasurf

Responsive image
0:00
0:00