Conceden libertad condicional a 5 exrepresores chilenos

Santiago, 31 de julio/Notimex. La Corte Suprema de Justicia de Chile otorgó la libertad condicional a cinco exrepresores de la dictadura chilena (1973-1990) que están condenados por crímenes de lesa humanidad, informaron fuentes judiciales.

Los beneficiados por la medida son cuatro miembros en retiro del Ejército y uno de la militarizada policía de Carabineros, quienes están condenados por delitos de torturas, secuestros y homicidios en causas ligadas a violaciones a los derechos humanos.

La defensa de los exuniformados presentó recursos de amparo contra las resoluciones de la Comisión de Libertad Condicional, la cual había negado en abril pasado el beneficio a los condenados con base en informes sicológicos que no dieron cuenta de una rehabilitación.

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Según los reportes de Gendarmería, institución militarizada encargada de la custodia de las cárceles, los cinco internos no manifiestan conciencia del daño causado con sus acciones, ni tampoco empatía con la situación de las víctimas.

Los abogados defensores, sin embargo, insistieron en solicitar a la Corte Suprema la libertad condicional de los exrepresores con base en su buen comportamiento en la cárcel y tras haber cumplido más de la mitad de sus condenas, lo que fue acogido por el máximo tribunal.

Según la Corte, las Convenciones suscritas por Chile en materia de derechos humanos no impiden reconocer a los condenados el derecho a reincorporarse a la sociedad mediante mecanismos como la libertad condicional.

Los beneficiados, quienes cumplían condena en los penales Punta Peuco y Colina 1, son Manuel Pérez Santillán, Felipe González Astorga, Hernán Portillo Aranda y José Quintanilla Fernández, todos ellos miembros en retiro del Ejército, así como Gamaliel Soto Segura, exuniformado de Carabineros.

Pérez Santillán fue condenado a cinco años y un día como cómplice del secuestro del químico Eugenio Berríos, quien fue asesinado por agentes de la dictadura, mientras que Soto Segura fue condenado a 10 años por la desaparición de Eduardo González Galeano, en 1973.

González Astorga, Portillo Aranda y Quintanilla Fernández, en tanto, estaban condenados a cinco años y un día por la detención y torturas de Nizca Báez y la desaparición de su esposo, Alonso Lazo, en 1975.

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