Escuela Taller del Cantero busca preservar oficio del tallado en piedra

Maricruz González May. (Corresponsal). México, 02 de julio/Notimex. Como si se tratara de una tenue música de fondo, el golpeteo del mazo y el cincel contra una piedra da la bienvenida a la Escuela Taller del Cantero, donde alumnos a partir de los 15 años de edad pueden aprender a tallar la piedra, una de las tradiciones más arraigadas del municipio de Chimalhuacán, situado en la zona oriente del Estado de México.

De acuerdo con Mónica Hernández, directora del instituto, el objetivo es conservar la tradición, así como difundir y preservar el oficio a través de la enseñanza a las nuevas generaciones y al público en general.

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Son cerca de tres aulas para la enseñanza de esta milenaria tradición, hay también una galería y un salón para la venta de piezas hechas por los alumnos. No obstante, sobresale un espacio al aire libre en el que sobresalen las grandes piedras de cantera, las hay de distintos colores y tamaños.

Ahí hombres y mujeres dan rienda suelta a su ingenio y creatividad. Su obra de arte quedará lista en algunos meses, depende cuanto tiempo le dediquen y es que no todos son de los al rededores de este municipio.

En sus inicios, la escuela –construida en 2009- tuvo una convocatoria de 12 participantes y ahora, a nueve años, su plantilla estudiantil suma más de 68 alumnos provenientes no sólo de municipios cercanos como Chicoloapan, Texcoco, Chalco, Ecatepec y Toluca, sino también de la Ciudad de México, principalmente de delegaciones como Xochimilco, Iztapalapa e Iztacalco, entre otras.

En entrevista con Notimex, Hernández compartió que su programa académico, avalado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), se desarrolla de manera semestral y trimestral, aunque también tienen lugar cursos complementarios para la profesionalización de los alumnos.

Y es que a sus instalaciones lo mismo acuden jóvenes de 15 años, pasando por adultos maduros de 28 a 35, y adultos de 50 a 65 años de edad, quienes dependiendo de sus conocimientos y capacidades se inscriben a los cursos de básico, intermedio o avanzado.

Aunque asegura que no se trata de un oficio exclusivo de hombres, la también artista plástica reconoció que son pocas las mujeres que deciden aprender el oficio de la talla en piedra. No obstante, algunas de las que se han atrevido a entrar han destacado en el Concurso Anual de la Feria, cuya convocatoria la lanzan en el mes de mayo.

En el concurso, cuyo monto en premios supera los 300 mil pesos, han participado artesanos y escultores de varias entidades de la República como Jalisco, Baja California y Sinaloa, así como de países como Cuba, Chile, España, Francia y Colombia.

Al respecto, el arquitecto y escultor Gustavo Nequiz Nequiz indicó que desde este 2018 son seis las categorías que integran el concurso: Tradicional, Nuevos Diseños, Maestro Figurativo, Maestro Contemporáneo, Especialidad en Mármol y Más de 60 años, esta última surgida a fin de dar oportunidad a los adultos mayores de expresar su creatividad.

El también profesor de la Escuela Taller, quien exhibe algunas de sus creaciones en el espacio destinado a la venta de obras, destacó la buena recepción del reciente concurso, cuya convocatoria registró 130 escultores, cifra superior a la del año anterior que fue de 100.

Como parte de este certamen, el patronato de la Feria Metropolitana, Artesanal y Cultural de Chimalhuacan otorga un bloque de cantera, recinto, ónix o mármol con medidas de 65 por 45 centímetros a cada participante, quienes cuentan con 15 días para realizar una escultura.

A decir de Nequiz Nequiz, los premios son de gran relevancia pues incluyen estímulos económicos de 17, 15 y 10 mil a los primeros lugares, respectivamente, además de dos menciones de tres mil pesos. “Son más de 300 mil pesos en premios y apoyos para el desarrollo de la pieza”, anotó.

En el área de avanzados encontramos al escultor y pintor Raúl Basurto, estudiante de la Escuela Taller, quien ya ha tenido la oportunidad de participar en este concurso. “Fue una experiencia muy buena porque mi pieza fue observada por personas de varias partes de la República y del extranjero”, aseguró.

A sus 50 años de edad, el egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda sostiene que ser parte de esta institución responde a su inquietud por seguir aprendiendo. “Me dedico de manera profesional a las artes plásticas, llevo tres años aquí y quiero seguir aprendiendo”, apuntó.

Actualmente, Basurto trabaja un torso de mujer, pieza que formará parte de una serie dedicada a la feminidad. “Llevo dos piezas, la primera es una figura femenina más estilizada y quiero experimentar con los colores de la cantera: tengo una naranja, esta blanca y haré otra en café”, dijo.

Convencido de que sí se puede vivir del arte, el escultor señaló que visita de una a dos veces por semana la Escuela Taller porque le gusta expresarse de manera personal y como por encargo, como comúnmente lo hace en cuanto a sus pinturas y esculturas.

Al finalizar el semestre, Basurto espera exponer su pieza terminada para mostrar sus avances, además de mostrarla en alguna galería o exposición alterna, como las que busca la Escuela Taller del Cantero en el Sistema de Transporte Colectivo Metro y en espacios de la Secretaría de Cultura.

Y así cuando los rayos del Sol desaparecen y la noche cae, Basurto recoge su cincel y su mazo, guarda sus lentes y cubre su pieza con una manta. Sí, la deja en su mesa en espera de poder regresar esta semana a continuar con su misión: hacer de esta piedra un esbelto torso femenino con relieves que aludan a tatuajes sobre la piel.

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