Purépechas de San Lorenzo hacen palmas para sus novias, previo al Domingo de Ramos

México, 25 de marzo/Notimex. Enclavado en la meseta Purépecha se encuentra el pueblo de San Lorenzo, en donde previo al Domingo de Ramos, los hombres, jóvenes principalmente, reúnen a sus familiares para preparar una palma que regalarán a su novia, o la muchacha que les gusta como símbolo de afecto.

La familia Méndez Nico abrió sus puertas a Notimex para mostar parte de esta tradición, en la que la tarde del sábado alistan la palma de dos metros y medio de alto que José Martín, un joven de 18 años, regalará por vez primera a su novia, con quien lleva ocho meses de relación.

Alrededor de las 18:00 horas la familia nos recibe con un arroz y mole, y un poco de tequila, el pueblo es dadivos y es prácticamente una ofensa rechazar cualquier ofrecimiento.

En Contacto (out of page)

Luego de la comida, el señor Pánfilo Méndez, padre de José Martín, junto con su concuño, Joel Naranjo, padrino del joven, preparan la palma; mientras comentan que él ya avisó a su novia acerca del regalo, y que ella deberá recibirlos horas más tarde.

El resto de la familia ayuda con las flores o trenzando palmas más pequeñas que servirán para decorarlas, junto con listones; de fondo se escuchan sones avajeños y pirekuas, música característica de la región; en tanto, ellos se comunican en su lengua natal para ponerse de acuerdo en cómo adornarán la palma.

Lupita, de 15 años, es la hermana de José Martín, ella porta un traje típico, de gala para la ocasión, el cual consiste en una blusa bordada y una falda con un fondo debajo y encima un delantal lleno de lentejuelas y bordado a mano, el cual tiene un costo aproximado de cuatro mil pesos

La adolescente platica que aún no ha recibido un ramo, pero su prima, a la que de cariño le dicen “muñequita”, a sus nueve meses de edad recibirá un ramo de un pequeño de dos años.

Para esta tradición no hay edad, pues no es un símbolo de compromiso, incluso las mujeres llegan a recibir varios ramos, algunas tres, otras ninguno; los hombres también corren el riesgo de ser rechazados, de lo contrario, la familia los recibe con una cena y al día siguiente la afortunada debe caminar hasta el templo de San Juan cargando la o las palmas que haya recibido, para que sean bendecidas.

Los familiares siguen llegando conforme pasan los minutos, las comadres de María del Carmen Nico, mamá de José Martín, traen las botellas de tequila que, junto refresco de toronja van sirviendo uno tras otro en pequeños vasos a los invitados.

Las bebidas son lo único que no corre a cargo de la familia del novio, pero en la comida, junto con el material para realizar la palma, gastaron cinco mil pesos; tan solo de las flores que compraron en el centro del pueblo fueron mil 500 pesos.

José Martín llega minutos después en su moto para ver cómo va la elaboración de la palma, él no ayuda pero sí cooperó para su elaboración con el dinero que consiguió en su trabajo en la madera con su papá, principal actividad del pueblo

Asegura que su novia aceptará el ramo; son las 22:00 horas y el contingente al fin parte bailando hacia la casa de ella, donde ya los esperan.

Deja una respuesta

Botón volver arriba